La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha dado luz verde a una versión adaptada de la vacuna contra el COVID-19 desarrollada por la empresa biofarmacéutica alemana BioNTech y su socia estadounidense Pfizer. Esta nueva variante de la vacuna está diseñada específicamente para hacer frente a la subvariante Ómicron XBB.1.5 del virus que se espera que sea ampliamente circulante durante la temporada invernal.
A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya no considera al COVID-19 como una emergencia mundial de salud desde mayo, el virus continúa circulando a nivel global y sigue evolucionando, dando origen a nuevas cepas que presentan desafíos adicionales para el control de la enfermedad.
En un comunicado emitido el miércoles, la EMA destacó que su recomendación de autorizar esta nueva versión de la vacuna está dirigida específicamente a la subvariante Ómicron XBB.1.5. Esto refleja una estrategia de adaptación constante de las vacunas para hacer frente a las mutaciones emergentes y mantener la efectividad de las medidas de prevención.
En junio, el regulador europeo ya había propuesto la actualización de las vacunas para dirigirlas a la cepa XBB del virus, que había llegado a ser dominante en diversas regiones de Europa y en otros lugares del mundo. Esta última aprobación de una versión adaptada de la vacuna es una respuesta directa a la rápida propagación y prevalencia prevista de la subvariante Ómicron XBB.1.5 durante la próxima temporada invernal.
La nueva vacuna, denominada Comirnaty Ómicron XBB.1.5, se basa en la tecnología de ARN mensajero que ha demostrado ser altamente efectiva en la inducción de respuestas inmunitarias robustas contra el virus. Esta versión está diseñada para prevenir la enfermedad tanto en adultos como en niños a partir de los seis meses de edad, lo que destaca la importancia de abordar la inmunización en un espectro amplio de edades para lograr la protección colectiva deseada.
