Trujillo. Sebastián Abreu no es más técnico de la UCV y deja estas reflexiones

Tras ocho meses de contribución al equipo, Sebastián ‘el loco’ Abreu y el club de la Universidad César Vallejo llegaron a un mutuo acuerdo para poner fin a su vínculo, pero no sin antes dejar una serie de reflexiones sobre el fútbol peruano que merecen ser analizadas con atención.

Durante su estadía en el país, Abreu no solo desempeñó el rol de entrenador, sino también el de observador y analista agudo del panorama futbolístico nacional. Uno de los puntos clave que resaltó es el potencial técnico innato que poseen los jugadores peruanos. Sin embargo, también señaló que el fútbol local enfrenta desafíos en la formación de talentos jóvenes y en la estructura de las divisiones menores, aspectos cruciales para fomentar la competitividad internacional y asegurar una sucesión generacional de calidad.

En sus propias palabras, Abreu advirtió sobre la necesidad de brindar oportunidades a los jóvenes jugadores desde temprana edad, ya que el futuro de la selección y del fútbol peruano en su conjunto depende de ello. «Si no le damos un espacio a los juveniles desde hoy, dentro de 5 años será peor. El jugador peruano tiene la materia prima y si no lo tuviera, fuera más preocupante», enfatizó en una entrevista con Noticias Trujillo.

El legado de Abreu también se refleja en sus tres pilares fundamentales para impulsar la evolución del fútbol en Perú. Destacó la importancia de la organización, la logística y la competitividad como factores esenciales para el progreso del deporte. Estas áreas son claves no solo para el éxito en los torneos locales, sino también para la preparación de jugadores que puedan aportar a la Selección Peruana en competencias internacionales.

El análisis de Abreu no se detiene ahí. También abordó el tema de la táctica y los jugadores clave para el futuro de la selección. Reflexionó sobre la posibilidad de que Perú juegue con una formación de doble 9, en la que figuras como Paolo Guerrero y Gianluca Lapadula podrían compartir el frente de ataque. Abreu defendió la idea, señalando que ambos jugadores podrían complementarse debido a sus distintas habilidades y estilos de juego. Destacó a Guerrero como un finalizador de área, mientras que Lapadula es conocido por sus diagonales y ritmo de juego en Italia.

Abreu se despide así del primer equipo peruano que dirige. A lo largo de 29 partidos en la Liga 1, logró 10 victorias, 8 empates y 11 derrotas, sumando un total de 38 puntos y dejando al equipo en la décima posición en la tabla acumulada. Además, su participación en la Copa Sudamericana también es notable, con 2 victorias, 1 empate y 4 derrotas en 7 partidos dirigidos.

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