Corea del Norte llevó a cabo el lunes 24 de julio el decimoséptimo lanzamiento de misiles en lo que va del año, disparando dos misiles balísticos de corto alcance (SRBM) hacia el mar de Japón, conocido como mar del Este en las dos Coreas. El Estado Mayor Conjunto (JCS) informó sobre el lanzamiento en un comunicado, detallando que los misiles fueron detectados por el ejército de la República de Corea desde el área de Pionyang, y posiblemente cayeron en aguas fuera de la Zona Económica Especial japonesa.
Este reciente acto provocador de Corea del Norte se suma a una serie de lanzamientos de misiles en el último mes, que incluyen pruebas de misiles balísticos de corto alcance, misiles de crucero y, de manera significativa, un Hwasong-18, su misil balístico intercontinental (ICBM) más sofisticado. Estos lanzamientos parecen ser una respuesta directa a la visita de un submarino estadounidense con capacidad nuclear a Corea del Sur, la primera desde 1981.
En respuesta a la creciente amenaza de Corea del Norte, Estados Unidos ha desplegado activos estratégicos en la región, incluyendo submarinos de propulsión atómica y la formación del Grupo de Consulta Nuclear (NCG). El NCG es un foro bilateral entre Estados Unidos y Corea del Sur que tiene como objetivo coordinar respuestas ante posibles ataques de Corea del Norte, incluida la opción nuclear. Este despliegue y la formación del NCG son parte de un acuerdo firmado entre Estados Unidos y Corea del Sur en abril, donde se comprometen a reforzar la llamada «disuasión extendida», mecanismo que busca proteger al aliado surcoreano y disuadir a Corea del Norte de seguir adelante con su programa de armas de destrucción masiva.
Desde el fracaso de las negociaciones sobre desnuclearización en 2019, la tensión en la península coreana ha aumentado significativamente. Corea del Norte ha rechazado cualquier oferta de diálogo y ha continuado con un número récord de pruebas de misiles. Mientras tanto, Corea del Sur y Estados Unidos han retomado sus grandes maniobras militares conjuntas y han desplegado regularmente activos estratégicos estadounidenses en la región.
El continuo desarrollo de armas de destrucción masiva por parte de Corea del Norte y los constantes lanzamientos de misiles son motivo de preocupación para la comunidad internacional. Las acciones provocadoras del régimen norcoreano aumentan la incertidumbre en la región y plantean serias amenazas a la estabilidad y la seguridad global. Ante esta situación, es fundamental que la comunidad internacional trabaje en conjunto para encontrar una solución diplomática que reduzca las tensiones y avance hacia la desnuclearización de la península coreana.
