Fue una actriz legendaria de la historia del cine -la que ganó más premios Oscar, cuatro, en el rol protagónico-, una mujer indomable, pionera del feminismo en Hollywood y un ser contradictorio, como todos. Katharine Hepburn murió el 29 de junio de 2003, a los 96 años, con su principal deseo cumplido: ser independiente en un ambiente que imponía (¿usamos el pasado?) la sumisión femenina. Quedó en la historia como un ícono artístico rebelde, agigantado por la época que le tocó vivir. Tal vez, sólo tal vez, su talón de Aquiles fue haber sido amante de Spencer Tracy durante 27 años, hasta la muerte de él, a los 67. Tracy -con el que protagonizó nueve películas- era casado, tenía dos hijos, uno de ellos sordo, y se consumió entre la culpa provocada por su conservadurismo religioso y su alcoholismo extremo, aunque también tenía fama de habitué de burdeles y golpeador de prostitutas. Hepburn, que no tuvo hijos, mitigó las tendencias autodestructivas de él y les dio la espalda a los rumores de que ambos eran homosexuales (rumores lanzados a modo de acusación, obvio). Continúa leyendo Katharine Hepburn, la diva feminista que vestía de hombre y vivió durante 30 años un triángulo amoroso