La Unión Europea muestra preocupación y cautela ante los acontecimientos en Rusia después de la rebelión del grupo paramilitar Wagner contra el mando militar y el Gobierno de Vladímir Putin. Las instituciones europeas buscan una respuesta concertada con los aliados internacionales, siguiendo de cerca la situación y consultando tanto con los países miembros como con los socios del G-7.
Desde Bruselas, se enfatiza que lo que está ocurriendo es un asunto interno de Rusia, pero también se reafirma el apoyo inquebrantable a Ucrania. Las capitales europeas, como Berlín, París y Roma, están siguiendo de cerca los acontecimientos y manteniendo constantes contactos entre los Veintisiete. Se ha informado que el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha mantenido conversaciones con varios líderes europeos, incluyendo al primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki.
El alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, ha mantenido una conversación telefónica con los ministros de Exteriores del G-7 para intercambiar puntos de vista sobre la situación en Rusia. Estados Unidos, a través de su presidente Joe Biden, también está siguiendo de cerca la situación y consultando con aliados y socios. La OTAN y Washington supervisan de cerca los acontecimientos en Rusia.
La UE ha activado su centro de respuesta a las crisis y varias capitales europeas han convocado a sus equipos de crisis para seguir de cerca la situación. Algunos países, como Estonia y Letonia, han anunciado el refuerzo de sus fronteras con Rusia como medida de precaución, aunque no consideran que haya una amenaza directa en este momento. Además de los contactos con los socios de la UE, se está llevando a cabo una coordinación estrecha con países vecinos como Finlandia, Letonia y Lituania.
Aunque la situación se considera seria, por el momento no se ha convocado una reunión de urgencia a nivel europeo. Sin embargo, los ministros de Asuntos Exteriores de la UE tienen una reunión programada en Luxemburgo y los jefes de Estado y de Gobierno se reunirán en Bruselas a finales de la semana. El diálogo entre los aliados continúa y se espera una coordinación estrecha mientras la situación en Rusia sigue evolucionando.
En cuanto a los ciudadanos europeos en Rusia, la crisis ha generado inquietud. Varios países, como Italia, Alemania y la República Checa, han emitido advertencias de viaje y recomendaciones de precaución para sus ciudadanos en suelo ruso. Se les aconseja evitar ciertas regiones y seguir las instrucciones de las autoridades de seguridad rusas.
