Irán dará un paso significativo la próxima semana al unirse a la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), una alianza regional compuesta por China y Rusia, según anunció el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, el viernes 30 de junio.
Lavrov declaró en Moscú que la adhesión completa de Irán quedará formalizada durante la próxima reunión del comité de jefes de Estado de la OCS, que se llevará a cabo el 4 de julio. En el mismo encuentro, se espera que se firme un memorándum con las «obligaciones» de Bielorrusia, aliada de Rusia, que también iniciará el proceso para unirse plenamente a la OCS.
La OCS, fundada en junio de 2001, actualmente está compuesta por Rusia, China, Kazajistán, Tayikistán, Kirguistán, Uzbekistán, India y Pakistán. La inclusión de Irán fortalecerá aún más esta organización y ampliará su influencia en la región.
Esta adhesión a la OCS es parte de los esfuerzos de Irán por reducir su aislamiento internacional y fortalecer sus relaciones con otros países, especialmente con sus vecinos árabes. En los últimos tiempos, Irán ha buscado reducir las tensiones con las potencias occidentales y estrechar lazos con diversas naciones.
Además de unirse a la OCS, Teherán tiene como objetivo integrarse rápidamente en la organización de los BRICS, compuesta por Sudáfrica, Brasil, China, India y Rusia. Estos movimientos muestran la voluntad de Irán de expandir su presencia en la escena internacional y promover la cooperación económica y política con países de influencia global.
Cabe destacar que Irán ha estado observando las actividades de la OCS desde 2005 y logró su adhesión como miembro pleno en una cumbre de la organización celebrada en Tayikistán en 2021. Desde entonces, ha estado trabajando en estrechar sus lazos con los países miembros y promover su participación activa en la OCS.
La inclusión de Irán en la OCS tiene implicaciones significativas tanto a nivel regional como global. Esta alianza proporciona a Irán una plataforma para fortalecer su posición en la región y aumentar su influencia política y económica. Al unirse a la OCS, Irán también se beneficia de la cooperación en áreas como la seguridad regional, el comercio y la energía, lo que le brinda nuevas oportunidades de desarrollo y cooperación mutua.
