Colombia. Primeros pasos en el cese al fuego entre ELN y gobierno

Tras intensas negociaciones y décadas de conflicto, el Gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) alcanzaron un acuerdo para un ansiado cese al fuego bilateral, que comenzó a regir con una duración de 180 días. Este período representa la tregua más larga pactada hasta la fecha con esta guerrilla y será verificada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), lo que ha generado una gran expectativa y esperanza en todo el país.

El jefe negociador del ELN, conocido como «Pablo Beltrán», fue el símbolo del retorno a la legalidad, tras permanecer en la clandestinidad durante tres décadas. Su presencia en Bogotá para participar en el acto oficial que coincidió con el inicio del cese al fuego, expresó la confianza del ELN en el proceso de paz. Beltrán expresó que este gesto representa una prueba de la fe de su organización en este proceso y su compromiso por construir una paz duradera.

El Comité Nacional de Participación (CNP) de la sociedad civil, que congrega a un centenar de personas, también se hizo presente en el acto de apertura. El CNP es un mecanismo esencial para dinamizar la participación de la sociedad en el proceso de paz. La presencia conjunta del jefe negociador del ELN y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, simbolizó la importancia y el compromiso de ambas partes para alcanzar una solución pacífica y duradera al conflicto.

El largo camino hacia la paz

Desde que se firmó el acuerdo en La Habana el pasado 9 de junio, se ha especulado sobre cómo funcionará esta medida. Hasta el momento, no hay una lista detallada de acciones concretas permitidas o prohibidas, sino que ambas partes se comprometen a respetar el Derecho Internacional Humanitario (DIH) y a abstenerse de realizar acciones prohibidas por este marco legal.

El proceso de negociación no ha sido sencillo. Han pasado varias rondas de conversaciones en diferentes países, como Venezuela, México y Cuba, hasta que finalmente se alcanzó el acuerdo para el cese al fuego bilateral, que estará vigente hasta el 29 de enero de 2024. Esto demuestra la complejidad de las negociaciones y la importancia de la paciencia y la perseverancia para avanzar hacia la paz.

La verificación de la ONU

La ONU también ha jugado un papel crucial en este proceso. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una ampliación del mandato de la misión en Colombia para que pueda encargarse de verificar este alto el fuego. Se asignará un grupo de 68 observadores internacionales y el personal de acompañamiento civil necesario para llevar a cabo esta importante tarea. La presencia de la ONU en el terreno garantizará la transparencia y la imparcialidad en el cumplimiento del cese al fuego por ambas partes.

El ELN, por su parte, ha expresado en sus comunicados que aceptó el cese al fuego con el objetivo de reducir la intensidad del conflicto, contribuir a los alivios humanitarios y facilitar la participación de la sociedad en el proceso de paz. El jefe militar de la guerrilla, alias Antonio García, ha considerado este cese al fuego como un acontecimiento sin precedentes en Colombia, lo que demuestra que ambas partes están comprometidas con el proceso de paz.

Un paso hacia la reconciliación

El cese al fuego bilateral representa un paso significativo hacia la reconciliación nacional. Es una oportunidad para disminuir la violencia y abrir el espacio necesario para continuar las negociaciones que busquen soluciones pacíficas y duraderas a los problemas que aquejan al país. La sociedad colombiana ha mostrado su apoyo a este proceso y espera que este cese al fuego marque un hito en la agenda de diálogos de paz.

Aunque queda un largo camino por recorrer y muchos desafíos por delante, este cese al fuego es un claro indicador de que la paz es posible en Colombia. La voluntad de ambas partes para encontrar puntos de acuerdo y la participación activa de la sociedad civil son elementos clave para consolidar la paz en el país.

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