Crónica de viaje. Un adiós bonaerense
Por Gerardo Cailloma Sábado 29 de julio. Ya me quedaban dos días más en Buenos Aires. Había coordinado con Miguel para una visita a su familia en su casa en Pilar a 54 kilómetros del corazón bonaerense. Pasó a recogerme por el hotel a las 9 am. Me había llevado varias cosas de regalo: dos botellas de vino (aún las guardo celosamente, sobre todo ese … Continúa leyendo Crónica de viaje. Un adiós bonaerense
