El líder ruso, Vladimir Putin, ha hecho declaraciones impactantes sobre la financiación del Grupo Wagner, un ejército privado de mercenarios ilegal según la legislación rusa. Durante una reunión con militares en el Kremlin, Putin afirmó que el presupuesto estatal había financiado completamente al Grupo Wagner y reveló que en el transcurso de un año, se les transfirió más de mil millones de dólares.
Putin destacó que el mantenimiento del Grupo Wagner estaba a cargo del Estado, específicamente del Ministerio de Defensa y las arcas estatales. Haciendo hincapié en esta afirmación, declaró: «Espero que nadie haya robado nada o haya robado poco. Pero, sin duda, nos vamos a ocupar de eso», sugiriendo una posible investigación sobre el uso del dinero público por parte de los mercenarios.
El líder ruso proporcionó cifras precisas sobre los fondos asignados al Grupo Wagner, mencionando que entre mayo de 2022 y mayo de 2023, se destinaron 86.000 millones de rublos (alrededor de 1.014 millones de dólares) para el mantenimiento de esta fuerza. Al mismo tiempo, Putin señaló que el dueño de la compañía Concord y jefe de Wagner, Yevgueni Prigozhin, obtuvo 80.000 millones de rublos (alrededor de 945 millones de dólares) en un año mediante el suministro de alimentos al Ejército ruso.
Además de revelar detalles sobre la financiación del Grupo Wagner, Putin elogió a las fuerzas armadas rusas por su actuación durante la reciente rebelión del grupo paramilitar. Afirmó que el Ejército ruso evitó una «guerra civil» a pesar de que los mercenarios se acercaron a solo 200 kilómetros de Moscú y regresaron a sus bases por orden de su líder, encontrando poco o ninguna resistencia, salvo por unos helicópteros que intentaron frenar su avance.
Durante una ceremonia en Moscú, Putin destacó el papel de las fuerzas armadas al oponerse a los disturbios y elogió su capacidad para prevenir una guerra civil. Aunque su rostro reflejaba seriedad y tenía la cabeza baja, el líder ruso pidió un minuto de silencio en honor a los pilotos del ejército que perdieron la vida durante el motín, destacando que cumplieron con honor su deber.
Las declaraciones de Putin revelan la implicación directa del Estado en la financiación del Grupo Wagner y plantean interrogantes sobre la gestión de los fondos públicos destinados a esta organización. Además, sus elogios a las fuerzas armadas muestran su reconocimiento hacia su papel crucial en la contención de la rebelión paramilitar y la preservación de la estabilidad en Rusia. Con estas revelaciones y reconocimientos, el líder ruso espera abordar cualquier irregularidad financiera y reforzar la confianza en las instituciones del país.
