«A pesar de todos los deslumbrantes avances digitales, los billones de dólares invertidos en tecnología informática no han hecho casi nada por convertir al mundo en un lugar más productivo. El economista Robert Solow, quien identificó este problema, lo definió como la paradoja de la productividad. En 1987, una década después de la revolución informática, observó que, en realidad, el crecimiento de la productividad había disminuido. “Se puede ver la era informática en todas partes”, escribió, “menos en las estadísticas de productividad” (…)» Continúa leyendo La inteligencia artificial puede terminar con el trabajo aburrido